martes, 23 de noviembre de 2010

ANTES PIRÁMIDE ALIMENTARIA, AHORA, PLATO DEL BIEN COMER


A raíz de que se observó por un lado un importante índice de desnutrición en el mundo y, por otro, el creciente porcentaje de sobrepeso y obesidad, en 1992 el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos crea una guía  de lo que se debe consumir diariamente para obtener los nutrientes que el cuerpo necesita para mantenerse en balance:  
 
LA PIRÁMIDE ALIMENTARIA

Para su interpretación se entiende que los alimentos dispuestos en la cima o vértice superior son los que deben consumirse en menor cantidad y los que están cerca de la base son los que se deben comer con mayor  frecuencia y cantidad.


Sin embargo, esa imagen no es la adecuada para los mexicanos, ya que fue hecha para la población estadounidense caracterizada por tener una complexión más grande y alta, y con alimentos y patrones alimenticios diferentes a los nuestros. Por tal motivo fue diseñado  EL PLATO DEL BIEN COMER por y para los mexicanos, y está basado en un proceso de investigación en el cual se consideraron tanto los aspectos técnicos como la percepción y la aceptación de la población mexicana.



 

El Plato del Bien Comer se volvió reglamentario a partir de enero de 2006, ya que apareció como parte de una norma oficial (NOM-043-SSA2-2005, publicada en el Diario Oficial de la Federación) que especifica distintos aspectos para orientar a nuestra población en materia de nutrición.






Sencilla clasificación
El Plato del bien comer divide a los alimentos de mayor consumo en México en tres grupos:
  • Frutas y verduras. Son productos como espinaca, nopales, brócoli, zanahoria, aguacate, chile, jitomate, naranja, manzana, fresa, melón y papaya. Aportan vitaminas y minerales, y son los que deben consumirse en mayor cantidad pues, de acuerdo con recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es necesario ingerir cinco raciones por día (cada ración equivale a una pieza o una taza, aproximadamente).
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  • Cereales y tubérculos. Se trata de alimentos como papa y camote, además de pan, pasta, galletas y granos (maíz, trigo, avena o arroz), mismos que de preferencia deben consumirse con cascarilla (integrales). Proporcionan carbohidratos, vitaminas y minerales, y deben incluirse en la dieta diaria en cantidad suficiente, es decir, 3 ó 4 raciones en promedio (cada ración consta de dos tortillas, una rebanada o pieza mediana de pan, 3/4 de taza de cereal para desayuno con fibra o media taza de papa).
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  • Leguminosas y alimentos de origen animal. Incluye a la leche y sus derivados, carne, pollo, pescado y huevo, además de frijol, haba, lenteja o garbanzo. Nos dan proteínas, vitaminas y minerales, y se deben incluir aproximadamente 3 raciones por día (cada una de 100 gramos de carne, 120 de pescado o 3/4 de taza de legumbres).