viernes, 29 de marzo de 2013

Alergias y deporte

 

flor

La primavera es época de alergias, y las personas que padecemos de ello lo sabemos de buena tinta. Si de por sí los efectos que la alergia provoca en nosotros son incómodos, éstos se pueden agravar más cuando hacemos deporte. Por este motivo en esta ocasión queremos dar algunos consejos para practicar deporte cuando tenemos alergia.
En primer lugar en importante que tengamos en cuenta que existen diferentes tipos de alergias, y que por lo tanto, es necesario que estemos asesorados por un médico en el caso de padecer alergia y realizar actividad física en los meses de mayor peligro, ya que en las personas que la alergia les desencadene problemas respiratorios como el asma, la práctica deportiva puede ser mala. Partiendo de este punto debemos tener presentes algunas otras recomendaciones.

Cuidado con practicar deporte al aire libre

Cuando el polen azota la calle es el peor sitio si tenemos alergia. Existen dos momentos cruciales, la mañana y el atardecer, ya que son los que mayores cantidades de polen se registran en el ambiente. Estos momentos son los preferidos por la mayoría para hacer deporte, por lo que es mejor decantarnos por actividades en lugares cerrados si padecemos de alergia, ya que hacerlas al aire libre puede traer consecuencias.
No hay que olvidar que cuando hacemos deporte el requerimiento de oxígeno por parte del cuerpo es mayor, lo que hace que los pulmones reciban más cantidad de oxígeno y con ello más número de sustancias alergénicas. Por ello es importante realizar deporte en lugares con buena ventilación en los que apenas existan sustancias que puedan causarnos alergia.

Hidratarnos y recargar las defensas

La hidratación es fundamental cuando tenemos alergia y practicamos deporte, ya que una correcta hidratación lo que nos ayuda es a descongestionar las vías respiratorias y eliminar así la mucosidad que se forma como consecuencia de las sustancias alergénicas. Por ello es importante que las personas alérgicas se hidraten muy bien antes de realizar deporte, durante y después de la actividad.
Lo mismo sucede con la alimentación. Al fin y al cabo las sustancias alergénicas son externas al cuerpo y representan un ataque a las defensas, ya que la alergia es un mecanismo de defensa del propio cuerpo. Por ello es importante mantener unas defensas fuertes mediante la ingesta de antioxidantes que nos ayudarán a tener el cuerpo en perfecto estado en todo momento y dispuesto a responder frente a la actividad física.


viernes, 8 de marzo de 2013

Correr en una pista de atletismo

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pista-atletismo

Muchos corredores entrenan de manera ocasional o frecuente en una pista de atletismo. ¿Es bueno o malocorrer en una pista de atletismo? De entranda, ni bueno ni malo, todo depende de cuánto corramos y cómo lo hagamos y por supuesto, de qué objetivo queramos conseguir.
Si corremos pruebas atléticas en pista, está claro que lo más normal es entrenar en ella, pero si somos corredores populares, igual no nos conviene abusar de esta superficie. Correr en pista tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Ventajas de correr en pista



  • Para mí la mayor ventaja está en la comodidad de poder entrenar en la ciudad, más si la pista está cerca de casa: nada de coches, ni interrupciones, más cómodo si el clima es desfavorable y con posibilidad de tener vestuarios y agua cerca.



  • Otro punto a favor es la certeza de saber la distancia que corremos. Al tener la pista 400 metros, es muy cómoda si tenemos que hacer series o controlar distancias.



  • La superficie no es tan dura como el asfalto, algo que puede venir bien para prevenir lesiones por sobrecarga. Los impactos en la pista no son tan fuertes como en el asfalto y no se castigan tanto las articulaciones.



  • Nos puede venir bien para mejorar la técnica de carrera. Al ser una superficie tan homogénea y con poca incertidumbre, podemos aprovechar para hacer allí los ejercicios de técnica de carrera o hacer series cortas de 100 y 200 metros que nos permitan centrarnos en correr con buena técnica.

  • Inconvenientes de correr en pista



  • Sin duda, es muy tedioso y aburrido correr dando vueltas a una pista, sobre todo si tenemos que correr largas distancias. A mí se me hace eterno correr más de 3 kilómetros dando vueltas.



  • El paisaje, algo que se relaciona con el punto anterior. No disfrutar de un buen paisaje mientras corremos puede afectaa a la percepción subjetiva que tenemos del esfuerzo. Eso sí, mejor que correr en la cinta del gimnasio es en este sentido.



  • Si somos corredores populares, acostumbrados a hacer carreras urbanas, esta superficie está bien para entrenar de forma ocasional, pero no a diario. En la pista no hay inclinación ni las mismas condiciones que entrenando fuera y eso hay que tenerlo en cuenta.



  • Si la pista está muy transitada, puede suponer un inconveniente a la hora de hacer series o correr a nuestro ritmo, teniendo que estar pendientes del resto de corredores. Que una serie de 400 metros se vea interrumpida por un grupo de corredores que van más lentos no es muy agradable.

  • Conclusiones sobre correr en una pista de atletismo

    Yo lo veo muy interesante sobre todo para los entrenamientos de series, donde nos interesa correr rápido. Alguna vez al mes podemos acudir a la pista, todo lo que sea variedad en el entrenamiento es bueno. Correr en diferentes superficies nos va a venir bien en nuestros entrenamientos.
    Correr con mucha frecuencia o a diario ya no lo veo tan conveniente, ya que podemos acostumbrarnos a una superficie que no es muy “real” para un corredor popular, pudiendo luego sufrir mucho cuando pisamos el asfalto o la tierra.

    jueves, 12 de enero de 2012

    Correr, como cualquier deporte o actividad física, implica un aprendizaje de cierta técnica. Esto no es solo para lograr mejores resultados, sino para evitar daños.  Aprendiedo a corregir la forma de correr para prevenir lesiones te asegurarás de que tu rendimiento será mayor con un menor desgaste para tus articulaciones, tendones, músculos y ligamentos.
    Correr es una capacidad que tenemos por naturaleza. Pero hacerlo de forma habitual, como actividad física, requiere un cierto entrenamiento. ‘Aprender’ a correr bien puede ayudar a evitar lesiones y es relativamente sencillo de conseguirse. Solo necesitas prestar atención a tu cuerpo y, tal vez, la ayuda de algún amigo que te supervise.

    Los que tienen buena técnica: Su forma de correr es contínua, elástica, suave, donde todo el cuerpo colabora con el movimiento. Los brazos impulsan, la postura del tronco transmite la fuerza a las piernas, que, prácticamente, deslizan con armonía sobre el suelo.

    Los que tienen mala técnica: Cada zancada es un suplicio. Son discontínuas, de diferente longitud y ritmo. Los brazos se mueven torpemente, con inseguridad, sin ayudar a la ejecución del ejercicio. El tronco está en postura forzada. Se balancea o se inclina a los lados, obligando a mantener el equilibrio en cada zancada. Las piernas, más que correr, propulsan de forma pesada. Se aprecia que las rodillas sufren a cada nuevo impulso. El apoyo de los pies es desigual. Suele ser habitual ver personas que corren con la punta de los pies mirando hacia fuera, en lugar de con los pies rectos. Esto también repercute en articulaciones como tobillos y rodillas principalmente.

    Para corregir la forma de correr, es necesario que seas consciente de la postura de cada parte de tu cuerpo durante el movimiento. Obsérvate en un un espejo (si es en la cinta de correr) o te grábate en vídeo. Puedes pedir ayuda a un amigo, tanto para que te grabe como para que te de su propia opinión sobre tu forma de correr. Habrá fallos muy evidentes que te podrá comentar, y te servirán para mejorar. Lo ideal es que preguntes a un entrenador, o a alguien que tenga conocimientos como para poder ayudarte a corregir tu estilo.

    Es una forma de mejorar el rendimiento y cuidar la salud y que, además, es relativamente sencilla de poner en práctica.

    viernes, 6 de enero de 2012

    Sólo 15 minutos al sol, tres veces por semana, para segurar un mínimo de vitamina D

    La vitamina D es un micronutriente muy importante en el organsimo, porque además de favorecer la absorción de calcio, regula el metabolismo del fósforo, interviene en el funcionamiento cardiovascular y su adecuado nivel en el organismo, protege ante infecciones, diabetes y enfermedades degenerativas. Por eso, es relevante que sepamos que sólo 15 minutos al sol, tres veces por semana, son suficientes para asegurar un mínimo de vitamina D.


     Si bien podemos adquirirlo con los alimentos, la principal fuente de vitamina D es la síntesis en nuestra piel al exponernos a la luz del sol, y dado que el 70% de la población europea presenta un déficit de esta vitamina, es importante recalcar que sólo 15 minutos, tres o cuatro veces a la semana, son suficientes para adquirir esta vitamina y prevenir su carencia en el organismo.
    Sobre todo en mujeres menopáusicas y en hombres con andropausia, esta vitamina es de gran relevancia pues ayudaría a conservar una buena masa ósea y muscular, a evitar una ganancia de peso excesiva, a prevenir enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y sobre todo, reduciría el riesgo de sufrir fracturas que afectan la calidad de vida de los adultos de mayor edad.
    Entonces, en un estilo de vida sano, deben incluirse unos 15 minutos de exposición al sol entre tres y cuatro veces por semana para garantizar un mínimo de vitamina D en el organismo. De esta forma, ya sea una caminata al aire libre, un paseo al sol o simplemente nuestra rutina de ejercicio al aire libre, bastaría para obtener esta vitamina y prevenir las consecuencias asociadas a su carencia.

    Más información en | IntraMed